POEMA PARA MI GATO. UN SONETO
Un soneto para mi gato Una bola de pelos y tersura, que no le rinde culto a la obediencia, mi gato no estudió ninguna ciencia, pero es un ex...
Cuento EL LORO PELADO (de Anton Chejov)
Esta es la historia de un loro que le gustaba comer choclos en el campo. Los campesinos cazaban a los loros para proteger los choclos. Un dí...
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Principales articulos
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Horacio Quiroga (1879-1937) LA TORTUGA GIGANTE (Cuentos de la selva, 1918) Había una vez un hombre que vivía en Buenos Aires, y estab...
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La Rosa Blanca En un jardín de matorrales, entre hierbas y maleza, apareció como salida de la nada una rosa blanca. Era blanca como la ni...
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En la selva reinaba un fiero y gruñón león. El león se sentía muy solo y quiso celebrar un banquete con todos los animales. Los animales sen...
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En la poza de la laguna vivían dos peces. Uno era grande y gordo. El otro era flaco y chico. Cuando aparecía algo de comer, el pez gordo sie...
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Un día, Dios vio que los hombres habían desviado su conducta del buen camino. Entonces decidió enviar a la Tierra el diluvio universal. Pero...
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La luz es como el agua (Gabriel García Márquez) En Navidad los niños volvieron a pedir un bote de remos. —De acuerdo —dijo el papá, lo co...
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Apenas el sol se puso y sobrevino la oscuridad, Circe me cogió de la mano, me hizo sentar separadamente de los compañeros y, acomodándose...
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Don Raimundo, un hombre rico tenía una hija llamada Margarita que era una muchacha limeña muy bonita y atractiva. Llegó de España un mancebo...
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EL SUR (Jorge Luis Borges) EL HOMBRE QUE desembarcó en Buenos Aires en 1871 se llamaba Johannes Dahlmann y era pastor de la Iglesia evangé...
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¿No oyes ladrar los perros? (1953. Juan Rulfo) --Tú que vas allá arriba, Ignacio, dime si no oyes alguna señal de algo o si ves alguna luz...